De pequeño se me disparaba la imaginación cuando abría el atlas. Con el tiempo descubrí que viajar es un estado emocional. Que las ciudades se parecen entre sí. Que necesito revisitar los pocos lugares en los que he estado. Que asumo la experiencia del viaje como un desplazamiento cultural.
“Viajar, perder países”, son los versos de Pessoa que siempre me acompañan cuando sucede algún viaje.